Sobre la escritura y su relación con la evolución Humana

 

Leí un artículo en la contraportada de La Vanguardia, el 23-04-04, redactado por el profesor MARIO LIVERANI, que resaltaba la importancia que tuvo el desarrollo de la escritura en el establecimiento de nuestra civilización. En el presente estudio intento reflejar mis pensamientos sobre el tema, con un enfoque global de la evolución de la Humanidad.

 

Según cita el autor, los primeros escritos conocidos, datan de hace unos 5.200 años (Mesopotamia), y considera que la escritura jeroglífica apareció mas o menos en Egipto en la misma época. Debo hacer notar aquí, que hay serias dudas sobre la cronología oficial establecida en este último país, donde varios hechos apuntan a antigüedades de más de 10.000 años a.C.

 

Los escritos de la zona de Mesopotamia, eran de escritura cuneiforme en soporte de arcilla, mientras que en Egipto como es conocido, se utilizaba el papiro. La aparición del alfabeto, lo sitúa hacia el 1.200 a.C. (alfabeto protocananeo), del que según cita el profesor LIVERANI derivaron todos los demás alfabetos, fenicio, griego, latino, hebreo, etc., y enfatizaba la importancia que tuvo el establecimiento del alfabeto, por dos razones básicas, la primera por posibilitar una expresión más fidedigna de los sucesos del mundo conocido, incluyendo conceptos abstractos, y  la segunda por el hecho de que era mucho más fácil de aprender, al reducir el número de signos a memorizar. Este último aspecto, obligaba antiguamente a largos años de estudios para dominar la escritura, y por tanto la información quedaba relegada a la clase especializada de los escribas.

 

La invención de la escritura, “implicó un cambio mental”, y puso en marcha el desarrollo de una inteligencia más abstracta en el hombre. Esta capacidad, le permitió hacer deducciones, cálculos complejos, abstracciones, el nacimiento de la filosofía, el desarrollo de las matemáticas etc. Las dificultades evolutivas que representa un sistema basado en ideogramas, aún lo podemos registrar hoy en naciones como China, en los que la cultura y el desarrollo han estado lastrados hasta hace poco, pese a haber alcanzado su cultura altas cotas en una minoría.

 

En la época primitiva, para la evolución de la Humanidad la escritura no debió de ser un elemento indispensable, pues el ser humano, concentraba sus energías en sobrevivir y en tener estabilidad. Su vivencia diaria en poco se distinguía de los animales, pero aún así, se dejó notar una inspiración superior en el hecho de la aparición del arte, representando escenas de caza y de la vida diaria, etc. El arte no deja de ser una abstracción, y también es posible que los elementos más adelantados de la época, hubieran desarrollado algún tipo de registro de sucesos o eventos, que les daba una noción de la cronología, que posteriormente evolucionaría hasta los sistemas de medición del tiempo, en épocas posteriores.

 

Con posterioridad, cuando se inicia el sedentarismo, se establece ya la necesidad de registros más metódicos por la actividad de la agricultura, y también por el surgimiento  de la vida en sociedad. Fue establecida en esta época un seguimiento de las estaciones, un registro de las cosechas, se anotaron los sucesos destacados, etc.. Esta otra Humanidad más avanzada, es la que presenta el inicio de la vida emocional, al organizarse en grupos que tenían relación social. La existencia debió de ser básicamente intuitiva, y la capacidad de razonamiento de la mente era limitada, pero el progreso fue acelerado por el hecho de que el individuo o la familia no tenía solo como fuente de aprendizaje sus propias vivencias, sino que se beneficiaba del conocimiento global del grupo o sociedad donde existia.

 

Se desarrollaron sistemas de escritura organizados basados en ideogramas, como en el caso de Sumer, al constituirse en sociedades complejas con elementos dominantes. Estas clases necesitaban un control de los recursos que les permitiera una planificación y control adecuados. El símbolo, se ajustaba a las necesidades de la época, en la que el funcionamiento de la sociedad estaba regido por el comportamiento emocional, y con una apreciable capacidad intuitiva, especialmente en Egipto y en Oriente, donde gozaban de un gran desarrollo los rituales y la magia.

 

El desarrollo posterior de la escritura en su forma alfabética, supuso un salto importante en la extensión del conocimiento al ser más fácil el acceso al mismo, y por posibilitar el razonamiento abstracto, impulsando de esta manera un avance y evolución impensable para aquellas épocas. El hombre empezó a preguntarse sobre su origen, y esto fue el principio de la individualización frente al espíritu de rebaño, y las ciencias avanzaron prodigiosamente.

 

Mirado en perspectiva, parece que la escritura sea como una herramienta que se ha donado a la raza para el desarrollo de la Mente, su principal línea evolutiva actual, y que ha posibilitado la eclosión de la ciencia y la cultura hasta las cotas alcanzadas. Lamentablemente, la evolución de la consciencia del individuo no ha seguido un desarrollo parejo al de su mente, y de ahí los problemas surgidos en la sociedad.

 

De hecho la actual civilización de carácter marcadamente mental, esta centrada en obtener seguridad y la satisfacción de los deseos dejando de lado a menudo los sentimientos.  Esto es fuente de gran cantidad de problemas emocionales en el individuo, quien sigue teniendo bloqueos emocionales heredados que hacen que no desarrolle todas sus posibilidades, al estar absorbido por sus “obligaciones” y secuestrado por sus emociones. Seguramente, si hiciéramos un análisis detallado, llegaríamos a la conclusión de que hay pocas de estas obligaciones y emociones que tengan una base real, pues muchas son autoinducidas.

 

Para lograr el avance del conocimiento actual, ha sido necesaria una conciencia social, el desarrollo de la educación y el de los medios de comunicación. Ancestralmente,  después de una relativa edad de oro, en la que la cultura y los conocimientos florecían en una minoría escogida de la población, (dado que el resto estaban sometidos por el esclavismo o bien marginados como plebeyos), apareció una etapa de oscurantismo, en la que las clases dominantes, ponían trabas al progreso e investigación, tratando de defender unos conceptos dogmáticos inamovibles que les mantuviera como únicos gestores del conocimiento, permitiéndoles así dictar las reglas del juego a su conveniencia. Potenció esta situación la dificultad de que la cultura se divulgara hasta la llegada de la imprenta, y los únicos depositarios del conocimiento, eran las clases religiosas y la nobleza. De hecho me sorprendió esta cita maquiavélica de la cultura egipcia atribuida al Faraón Sesostris I, y que parece que se aplique aún hoy en día:

 

“Presta atención a lo que te digo, para que puedas ser rey de la tierra… endurécete contra todos los subordinados, pues el pueblo venera a quien lo aterroriza, no te acerques a ellos solo, no llenes tu corazón con un hermano, no conozcas a un amigo, no tengas íntimos… Pues un hombre no tiene a nadie en los días de desgracia. Yo le di al mendigo, alimenté al huérfano …. Pero aquel que comió de mi mano se alzó en insurrecciones…” .

 

Esta situación de aislamiento del pueblo, ha sido sucesivamente fomentada por las religiones y por los gobiernos de signo totalitario hasta hoy en día, como medio para poder ejercer su supremacía basada en el dogma y en el miedo, (miedo de la muerte y temor de Dios, a perder el trabajo o a la anarquía), criterios que solo pueden ser aceptados desde la ignorancia. Lo lamentable, es que estos planteos, provocan un freno evolutivo al hombre más desvalido, por cuanto se le impide ser consciente de lo que es la creación en sí, es decir, vida sin límite, origen común, unicidad, y posibilidad de alcanzar la consciencia de la vida divina, y en su lugar, se le ponen unas gafas de corto alcance, que le impiden mirar más allá, al fijar su atención en los citados miedos y conflictos emocionales.

 

Si intentamos cuantificar unas cifras estimativas, y las aplicamos a la totalidad de la Humanidad, si la fracción de Humanidad “pensante” en la antigüedad (inicio de la escritura) estuviera alrededor de un 2%, en la actualidad, podría estar en un 30-40% de la Humanidad total, gracias al desarrollo de la escritura y posteriormente de las comunicaciones, siempre teniendo en cuenta que la mayoría de población está en países subdesarrollados, y aún no ha activado la capacidad abstracta de pensar, por ser aún su objetivo vital la simple supervivencia. La energía mental que genera pues la Humanidad tendría ya un potencial considerable. Haciendo la analogía con la parte activa de un cerebro, tendríamos que la Humanidad en la antigüedad, se correspondería más o menos a un cerebro de un niño de 3 años, mientras que en la actualidad se acercaria al de un joven de 11 a 13 años, siempre refiriéndolo a capacidades disponibles. Así pues, la Humanidad estaría en la pubertad, es decir en pleno desarrollo, luchando para afianzarse como personalidad, con el agravante de que su fracción más culta o desarrollada, tiene problemas en su aspecto emocional.

 

Junto con el progreso, han aparecido factores no recomendables. Uno de los elementos más peligrosos tiene que ver con la educación masiva de nuestros hijos con los juegos de ordenador. El juego electrónico actual, salvo raras excepciones, estimula sin duda la agilidad mental, pero en el terreno instintivo, y están centrados en la agresividad u otros contenidos que responden a aspectos del ser humano que deben ser superados. Esto impide que el niño desarrolle la mente abstracta, para la que están maravillosamente dotados por la propia progresión de la evolución, y también les roba horas de relación con los amigos o con la familia, con lo que su aspecto emocional es también escasamente vivido. Madres y Padres, tenemos que luchar para que nuestros hijos lean libros, como alternativa a este mundo virtual que se les ha montado para ocupar sus mentes. A veces pienso que si existiera el diablo, no hubiera podido emplear un recurso mejor para frenar la evolución, al que se añade a la desestructuración, la falta de valores y de amor, etc.

 

Nos queda pues camino por recorrer hasta la plenitud, y para ello se debería, en primer lugar, erradicar el analfabetismo, fomentar la correcta educación y asegurar un medio de subsistencia, y en segundo lugar proporcionar a todos los individuos la parte legítima que les corresponde por derecho propio, y de la que han sido privados, (mujeres que no pueden votar u opinar, acceso a estudios superiores, eliminar el esclavismo moderno, las dependencias, fanatismos, secuestros de personalidad, etc.). Os imagináis lo que seria el mundo con una inteligencia desarrollada disponible de la Humanidad cercana al 100%. Se hace difícil de prever, pero la gran cantidad de energía que se concentraría en este plano mental, motivaría que el planeta ya no fuese el mismo, pues las antiguas estructuras caerían por si solas, al no poder sostenerse, pues en el fondo no resisten un análisis riguroso de sus principios.

 

Pero aún así, creo que este no es el final del trabajo, pues el desarrollo de la inteligencia inferior (concreta o abstracta) no es un fin en si misma, y no podemos olvidar de que se trata de un simple instrumento para permitir la evolución de lo que es inabarcable, o sea de esa energía o Entidad que posibilitó la Vida. El siguiente paso, es el desarrollo de la Mente superior Abstracta, a fin de ser conscientes de lo subjetivo u energético del ser humano. Esta inteligencia ha de ser desarrollada, análogamente a como se alcanzó en la mente común. Hay evidencias de que siempre han existido algunos avanzados que han podido alcanzar en cada época tal facultad. Según esto, gran parte de los sorprendentes descubrimientos humanos, habrían sido inspirados por estas mentes en cada época. Hablo de estas ideas que han supuesto una revolución y un salto considerable en su momento, como pudo ser el de la escritura, la imprenta, ahora Internet, etc. Desde la mente común, no se puede acceder a los planos subjetivos, que es de donde viene a menudo la inspiración (como cuando nos vamos a dormir con un problema y por la mañana se nos ilumina la solución). El mecanismo de la revelación, es que se muestra en la mente concreta lo que la mente subjetiva ha alcanzado o resuelto, y casi siempre aparece como una imagen, o una corazonada.

 

Puestos en esta línea, permitirme pensar que es posible que en un futuro más o menos lejano, la escritura pierda gran parte de su importancia actual, cuando el ser humano haya ampliado sus facultades intuitivas y síquicas, pues todo se trataría ya desde el lado energético o subjetivo. Solamente seria útil la escritura como registro temporal en lo material, o como plasmación o registro de la historia común. Es posible, que cuando el ser esté en el plano intuitivo, volvamos al uso de símbolos, pero esta vez interpretados con la Mente Abstracta, pues lo que puede evocar un símbolo, situados en este espacio, puede tener mucho más contenido de lo que pueden significar las palabras, pues podría integrar emociones, sonidos o vibraciones u otros contenidos. Las palabras son de hecho una plasmación de la realidad en píldoras, y por tanto limitativas.

 

Esto me hace pensar, que a lo mejor, los símbolos fueran establecidos en un principio por los intuitivos de la raza, para más tarde ser extendidos al uso cotidiano, con lo que estaríamos ahora como aquel que dice “de vuelta”, pero en este caso con la intuición desarrollada desde la capacidad mental del individuo, y no desde el aspecto emocional. No obstante, considero que el lenguaje escrito tiene aún infinitas posibilidades por desarrollar, que forzosamente han de dar sus frutos en un plazo cercano, si los frenos evolutivos actuales no lo impiden.

 

Nos queda por recorrer un largo camino, y mi deseo es que en la nueva alborada, los corazones sientan el llamado de esa Entidad que nos dio la Vida, y que los hombres levanten por fin la cabeza y dejen de mirar al suelo para fijar su mirada en las estrellas, que es el lugar que les pertenece por decisión de Aquel de quien nada puede decirse.

 

Que así sea, Francesc Caparrós, 07-05-2004. Lo expresado es una opinión, excepto si se cita otra autoría.