La
situación del ser humano en relación con el principio de Amor-Sabiduria.
La Ley de
amor-sabiduria y sus subsidiarias, entre ellas la ley de atracción-repulsión, son
las que rigen hoy en nuestro sistema solar, estableciendo esos nexos o
relaciones que posibilitan nuevas formas de expresión del espíritu, siguiendo el
proceso de evolución de acuerdo al propósito divino.
Esto nos da
otro punto de vista sobre este principio que a menudo se confunde con la
expresión del amor humano, a mi modo de ver más relacionado con el aspecto astral,
en su zona de mejor vibración. Su latencia se puede apreciar en la asociación
de elementos individuales, tanto en forma de parejas como de grupos o de
organizaciones, para iniciar una etapa común y dar paso al desarrollo de la
inteligencia conjunta de la que tenemos un claro exponente en la formación de
las redes inteligentes.
La
asociación de inteligencias no da lugar solo a una suma lineal, en el proceso se
genera un incremento exponencial de la misma, de ahí su importancia.
Actualmente el mundo científico ha empezado a fijarse y a desarrollar este
aspecto, que se aplica con ventaja a la lógica de sistemas, redes de
comunicación, diseño asistido, inteligencia artificial y procesos informáticos
de programación avanzada. En breve tiempo veremos avances espectaculares en estos
campos. En el film que lleva por nombre “inteligencia artificial”, se da una visión futurista que hace
reflexionar bastante sobre lo que puede ser un futuro vinculado a esa
inteligencia desarrollada por el hombre.
Consecuencia
de esta Ley, cuando un grupo de neuronas del cerebro, se activan y vibran a
mayor nivel, consecuencia de determinadas actividades de pensamiento, se inducen
nuevas conexiones entre ellas que permitirán interpretar y captar nuevas ideas
y desarrollar nuevos potenciales. Análogamente, cuando esa circunstancia se da
en tres o más individuos humanos con
igual enfoque, se realiza un proceso similar a nivel energético cerebral, se
establece una relación grupal entre ellos que va a posibilitar a la vida
superior expresar nuevos principios, o sea un descenso de nueva energia con más
contenidos y mayor vibración.
El proceso
de la vida y de la creación es continuo y cíclico, y como se ha dicho, y como
refiere el Maestro Tibetano, la Ley del amor en este sistema solar lo impregna y
lo colorea todo. En una analogía superior, podriamos ver a las unidades humanas
como neuronas de un gran cerebro de una evolución superior, planetaria. A este
nivel, cuando varios discípulos con su esfuerzo lo posibilitan, hacen que la
Mente planetaria sea capaz de registrar y expresar nuevas cosas, y el resultado
es que la humanidad integrará nuevas revelaciones y será sensible a otras percepciones,
lo que a menudo redunda en esas grandes ideas o descubrimientos.
Cuando
estas inteligencias ya han desarrollado suficientemente la consciencia que
deben procesar en su ámbito, dan paso a otra evolución, y en el último peldaño
se accede al plano de las Almas. Posteriormente se iniciará el pralaya u
oscuración y cesa la manifestación en el plano físico (proceso similar a la
inspiración y espiración) por
Todo es
consecuencia del propósito divino, que sería expresar el perfecto amor
universal sin intervención directa, lo que se exterioriza como “libre
albedrío”. Creo que como La Seidad sabe que solo existe “Ella” no necesita
intervenir directamente en el “como”. Esta ley del amor en el plano
interpersonal, no tiene nada que ver con su reflejo, el amor físico, que tan a
menudo caricaturizamos y confundimos ensuciando lo que es puro y sublime con
comportamientos distorsionados por el ego.
El progreso
de la evolución depende pues de la capacidad de estas células humanas de
volverse autoconscientes, de desarrollar sus potenciales y reintegrarse en el plano
espiritual, evitando la oscuridad originada en el proceso de diversificación de
la materia en la creación (expiración). Esto es así porqué el Reino Humano es
una evolución intermedia entre los Reinos mineral, vegetal y animal y los
planos espirituales.
Las
energías espirituales, causa de todo lo que hay, activan las células más
preparadas, pero en el proceso es inevitable que al mismo tiempo energetizen la
materia involutiva del planeta, lo que se exterioriza en un incremento de la
emocionalidad, el astralismo y los deseos, lo que permite entificarse a otras vidas,
cuyos objetivos responden a fines egoistas o materiales, desarrollados bajo la
perspectiva del yo egoista. Así pues, el amor-sabiduria lo impregna todo, y por
ello potencia tanto lo deseable como lo indeseable o lejano a
Todos los
entes en evolución tienen varias posibilidades abiertas y suya es la elección
en cada caso. Podriamos inferir:
-
Lo
que interpretamos como mal, en última instancia también es algo inherente al
Padre, surge de Él como consecuencia de su actividad evolutiva, y lo que a
nosotros nos puede parecer malo, visto a una escala más omniabarcante
resultaria que también sirve a
-
Corresponde
al discípulo autoconsciente, gestionar su propia vida, pues será su propia
evolución la que hará que en un momento dado, se desvincule del grupo de Almas con
el que está vinculado y pase a estar incluido en otros grupos.
-
Aunque
esté evolucionada, la persona espiritual no deja de estar sometida a las
influencias del entorno más denso que le rodea, pues no hay que olvidar que
habitamos un vehículo animal, sometido también a las leyes planetarias, lo que
cambia es su reacción al medio.
Cuando el
ente despierta y eleva su vibración, actua la ley de repulsión, y deja de ser atraido
por determinados aspectos para desarrollar su camino en otro escalón más alto. Sucede
que ya no nos sentimos bien con aquellos amigos que teniamos, cambiamos las
aficiones o nos integramos en otro grupo de trabajo, en definitiva dejará de
estar apegado a determinados hábitos, personas o relaciones, para empezar un
nuevo ciclo.
Estos
períodos son de crisis individual, y no siempre son del todo comprendidos, al
estar enmascarados entre la multitud de fuerzas a las que se ve sometido el ser
humano. A menudo la medicina alopática lo trata mediante fármacos, atendiendo
solo a las causas. La aceleración actual de estos procesos vitales, es uno de
los motivos de que se acrecienten las diferencias en las parejas, cuando hace
unos cuantos años el único objetivo era tener un trabajo estable, formar una
familia y tener hijos. El futuro requerirá unas relaciones basadas en
conexiones más sólidas y respetuosas con el crecimiento individual, en
síntesis, se establecerán vinculaciones a nivel de Alma.
El proceso
podria calificarse de inevitable, o sea está originado por las mismas fuerzas
que rigen
Francesc,
10-10-2005