¿Que es la conciencia?

La conciencia es algo que surge de la interacción entre la materia y el espíritu; después de crearse el espacio mental, llega un momento en que la sustancia se ilumina, surge la luz y se algo vuelve consciente. ¿Qué es lo que se hace consciente? El ego, que en un principio no está diferenciado, hasta que el contacto le hace tomar conciencia de sus características diferenciales en el medio. Porque la materia o sustancia tienen esta cualidad intrínseca de iluminarse, el ego es capaz de manifestarla. Un átomo registra a su manera, y si además es capaz de responder tendremos inteligencia, o sea capacidad de de Registrar y Responder.
La mente concreta es la inteligencia más elevada que la materia puede dar, adquiere conciencia de la densidad o plano de la manifestación, y capacidad de registro-respuesta, que origina adaptaciones al medio en que nos movemos. Esto implica tres clases de registros:
Registro de los
fenómenos físicos Son tres
consciencias,
Ídem de los fenómenos emocionales o una sola en expansión?
Ídem de las formas mentales
En realidad hay una sola consciencia aplicada a cada clase de sustancia.
Paulatinamente, el ser va enfocando su consciencia (iluminando diríamos) varios tipos de sustancia cada vez mas sutiles. A medida que va elevando su vibración va siendo más consciente de zonas más sutiles, y paralelamente deja de fijar su atención en las cosas más burdas, que ya no le afectarán por vibrar en otra onda. La sustancia sucesivamente iluminada va siendo registrada por el ego y su ámbito es incorporado a su capacidad de gestión.
Se llega a una frontera cuando la consciencia alcanza a la totalidad de los tres mundos, y entra en juego plenamente el Gestor de la experiencia, a fin de superar los bloqueos existentes en su estructura y finalmente devenir una personalidad integrada, es decir no solo se es consciente en los tres planos, sino que además su actuación es armónica o concordante es decir, “lo que hago es lo que quiero y es lo que pienso”. Más o menos en ese momento entra en juego el Gestor de la consciencia, y el discípulo se dirige ahora hacia la consciencia del Alma, que alcanzará en plenitud cuando se vuelva autoconsciente, y entonces es capaz de expresar “Yo no soy el que piensa, el que desea y el que actúa, sino el que decide que pensar, que desear y que hacer”. Como el pensamiento dirige a la energía, en esta situación se empezará a notar la influencia del Alma, y los procesos se acelerarán, pues se han liberado los obstáculos que impedían su expresión.
Como llegamos a este punto? En
realidad, existen tres Reglas de Oro, pero hay que tener presente, que para dar
el salto evolutivo es necesario el máximo de energía disponible en la
personalidad; por ello si está bloqueada, disipa sus fuerzas en actividades
incontroladas o está enfermo, no será posible alcanzar esta otra realidad. De
ahí la importancia de desarrollar el Gestor de la experiencia, y aplicarlo con
dedicación y voluntad a la vida diaria, a fin de asegurar: Un entorno
equilibrado que no nos perturbe, una cierta independencia económica que nos
permita tiempo para el estudio y una armonía de nuestros vehículos que no
entorpezca
Las tres Reglas de Oro para
1 El Estudio. El estudio debe centrarse en temas de sabiduría, especialmente contrastados como de los grandes Maestros, y que no es tanto aprenderse los textos de memoria o tratar de comprenderlos con nuestro cerebro lógico, sino de entrar en los contenidos, es decir en la idea que cristalizó en aquel libro. Así nos aseguraremos que la información que asimilamos es genuina, y la incorporaremos a nuestra envoltura mental. Con este proceso, nuestra mente esta en realidad invocando la afluencia de energías de alta vibración, y su efecto es el de estimular nuestra zona mental, que se ve así inmersa en una dinámica de crecimiento que le permitirá trabajar con energías aún más sutiles. Debe huirse de la dispersión, signo del discípulo poco consolidado que aún no expresa voluntad y convicción. Hoy en día hay multitud de textos de espiritualidad, y conviene ser escrupuloso al escoger.
2 Voluntad y Enfoque. La Voluntad es el mecanismo por el que volcamos nuestra energía de la personalidad en la mente superior, por eso es necesario tener energía disponible en los centros, pues si tenemos bloqueos, actividades exacerbadas, o dispersión, simplemente no dispondremos de la energía necesaria para activar la sustancia mental. El enfoque dirige el haz de energía hacia la materia que debe ser receptora, evitando también su dispersión. El resultado será una electrificación en la sustancia de la zona interesada, que devendrá en mayor vibración y ejercerá una atracción sobre las energías superiores.
3 Entrenamiento. Esta práctica, tiene como objetivo el trabajo persistente alquímico, que una y otra vez remueve la sustancia y le aporta calor, hasta que llega un momento que se produce una transformación, primero de forma puntual, pero que posteriormente se extenderá a toda la sustancia dentro del círculo de trabajo.
De esta manera, se logra adquirir conciencia primero en los tres mundos, y después en los planos superiores, aunque debería matizar que el estímulo principal de obtener conciencia en los mundos inferiores, radica en los tropiezos y obstáculos que el ser humano encuentra en su campo de experiencia, para progresivamente ir aplicando lo que he dado en llamar las tres Reglas. El vislumbrar cada vez con más claridad que el verdadero objetivo o meta no esta en el mundo objetivo, sucede a medida que nos vamos desengañando de los ideales y metas que nos habíamos fijado en nuestras vidas.
El ser humano individualizado,
aunque solo sea consciente de su parte más objetiva o densa durante muchos
ciclos, tiene la estructura ya creada para adquirir la consciencia de estos
otros vehículos de sustancia que también forman parte de su constitución. Llega
un momento, sobre todo a medida que vamos acercando nuestro enfoque a
Así pues, poco a poco, el ser humano se va dando cuenta de que existe otra realidad, siente el impulso espiritual alimentado por el Alma a través del centro cardíaco (recordar que el Alma es uno de los aspectos de la Jerarquía), y empieza a poner su atención en los temas subjetivos, abstractos o internos. Siguiendo el método enumerado de las tres Reglas, va adquiriendo consciencia de otra cosa, y potenciando su espacio y captación mental hasta que finalmente adquiere la consciencia en estos planos sutiles. Al principio, aún no es capaz de canalizar nada, pues esta conciencia es aún incipiente, y para registrar más contenido, es necesaria la construcción de un camino, un puente, una conexión, que se llama “antakarana”. Por este puente, la información que se registra en los planos abstractos puede pasar a los planos de registro en el cerebro físico, al principio como imágenes, después será consciente de la idea tal y como se formula en los planos internos, y que como tal es mucho más plena y solo puede expresarse aproximada y parcialmente en palabras.
El Ego Superior. El Ego superior se comprende, cuando se es consciente del Alma, y su vinculación con la Mónada y los vehículos, hasta tal punto que se vuelve autoconsciente, entonces pasa a “pensar o registrar y responder” con otras sustancias más sutiles y se convertirá en el Pensador. Progresivamente irá adquiriendo capacidad de crear ideas en los planos abstractos y se incrementarán sus potenciales y su influencia en el proceso de evolución. Ya no radiará hacia abajo, hacia otros seres, sino que su trabajo materializará en los planos abstractos, y colaborará activamente con el propósito.
El Ego superior es distinto del ego inferior, ha ocupado otro espacio de sustancia mental, fijaros en el ejemplo del océano: Es único y lo llena todo, cada gota es océano y por ello consciente de la totalidad, cada gota lo contiene todo en si misma, pero en una zona donde hay esponjas, el agua que rodea e impregna las esponjas, por la sensibilidad adquirida por la intervención del 2º aspecto Divino, pasa a ser consciente de otra cosa, y pierde el sentido de la totalidad cuando expresa “yo soy esto”. Identifica la diferencia y se engaña, se cree parte de la esponja, pierde su sentido de la Unicidad, por su parte la esponja, se vuelve consciente del contacto, y así nace la conciencia del yo inferior y la individualización, necesarios para la evolución.
Cabría preguntarse porque es
necesaria la individualización, y lo que yo veo, es que cada vida individual se
vuelve a su vez creadora (pues estamos hechos a imagen de Dios o mejor dicho
somos una parte), y esto fomenta el crecimiento, el desarrollo y la
proliferación, o sea la expresión de
En el ejemplo del agua, el Ego sería a la parte de agua retenida en la esponja, pero consciente de su esencia y de su vinculación al océano, que en el proceso de encarnación había perdido o le había sido velado. Fijémonos ahí que el ejemplo presenta otro matiz en el símil humano, y es que la esponja crece bajo una inteligencia directriz que la va a condicionar y a cualificar para que sea el vehículo más adecuado para el desarrollo del Ego en cada caso.
Retomemos el tema de la consciencia, cuando el discípulo pasa a ser consciente del Ego, se vuelve autoconsciente, las cosas ya experimentadas y consolidadas bajo el Gestor de la conciencia, se desarrollarán automáticamente con total precisión, y su atención se dedicará ahora a adquirir consciencia más rápidamente y a crear en los planos superiores. De hecho el cerebro físico sigue desde los ancestros este patrón de conducta, fiel reflejo de lo que ocurre a nivel energético. Sin embargo, es necesario previamente crear el camino o puente para lograr que los registros sean debidamente captados y posteriormente procesados por la estructura intelectual del hombre. Aquí se requerirá un proceso de transmutación de la sustancia cerebral; debe de ser refinado y sensibilizado todo el contenido del cerebro, las informaciones que no sirven y que pueden entorpecer y restar recursos al cerebro deben ser retiradas, los átomos pasarán a un nivel superior de vibración progresivamente, que les permitirá captar otras cosas. El cerebro debe transformar su ancestral sistema de percepción en imágenes y desarrollar otros sentidos que le permitan trabajar con otra sustancia mental, y ahí es donde se dice que se activa el tercer ojo, y que en realidad es otra zona de registro para estas zonas subjetivas.
Una vez habilitado el cerebro y
activadas determinadas zonas receptoras para registrar lo nuevo, se establece
el puente que nos permitirá conectar con esas zonas. Es en ese momento cuando
nos volvemos autoconscientes y el Ego vuelve la mirada hacia su origen (La
Mónada o el océano), hasta que al fin adquiera la supraconciencia o conciencia
de
Hay un punto que no ha quedado claro en la creación del puente, que es un detalle importante. Hemos dicho que por la purificación del cerebro, el esfuerzo y la voluntad, se habilitaban zonas en el cerebro que eran capaces de “otro registro” en los planos abstractos. Démonos cuenta de la dificultad de interpretación, pues lo que allí se registra es muy sutil, y es imposible que sea registrado en el cerebro más burdo, aunque su sustancia vibre a mayor nivel. Se necesita un trasductor, como siempre que se vinculan contenidos espirituales con materia densa, se crea una zona intermedia, cuya misión es ir filtrando a medida que el cerebro vaya digiriendo.
El hilo creador. Es una sustancia mental que el discípulo va originando en el desarrollo de su actividad; debido a determinados momentos de lucidez y tensión se trazan pequeñas hebras que marcan un camino, en determinadas zonas de sustancia, correspondientes a pequeñas percepciones, que van fluyendo como un río, poco a poco irá haciendo su cauce, hasta el establecimiento definitivo que permitirá canalizar mayores cantidades. Si esos contenidos no se liberan, se produce una congestión, una zona de bloqueo, y lo que debiera de fluir ya no fluye. También es muy esclarecedor el efecto de descarga de un rayo, en primer lugar trenza una mini descarga, que evoca una respuesta de la tierra que se carga eléctricamente y responde varios contrarrayos de abajo arriba, entonces, aprovechando el camino más fácil, tiene lugar la descarga (rayo) definitiva.
Siempre agradeceré la ayuda e instrucción de mis Maestros.
Francesc, octubre del 2004.