La paz es algo a conquistar, mediante ese instrumento que llamamos consciencia.

Cuando aparece un conflicto en el mundo,

cuando un desastre amenaza nuestra existencia...

 Cuando las obras irresponsables del hombre,

 sacuden nuestros pensamientos de ideas equivocadas

 y el sentimiento nos tuerce de angustia y dolor...

 Nos reunimos para pedir a Dios la paz

 

Cuando las guerras barren con la vida

como si solo de polvo molesto se tratara,

el tiempo se vuelve tinieblas a plena luz del día

y el llanto de un niño se escucha desde lejos,

Nos reunimos para pedir a Dios la paz



Cuando los gobernantes que hemos nombrado

para que administren nuestros bienes

y nos acerquen más hacia nuestros vecinos,

nos quitan la esperanza y roban nuestros sueños,

nos alejan de otras culturas

y nos llevan adonde a unos pocos les conviene....

Nos reunimos para pedir a Dios la paz

 

Nos reunimos para pedir a Dios lo que Dios ya nos dio hace millones de años.

Nos regaló la paz de una montaña y la suave brisa de un día de verano.

Nos dio el sol y las estrellas, las nubes y los mares...

Nos dio brazos para labrar la tierra y manos para recoger sus frutos.

Y sobre todo nos dio la paz que nosotros mismos nos la quitamos de encima....

¿No te parece que en lugar de reunirnos para pedir la paz,

 no será hora de empezar a dar nosotros paz?

Que cada reunión de familia, de amigos, de compañeros de trabajo,

de estudiantes, de colegas;

sea un motivo suficiente para dejar un poco de nuestra paz.

Tal vez no necesitemos pedir aquello que encontramos en este mundo natural todavia, porque aunque parezca increíble, aún podemos dejar tras nuestros pasos, un poco de nuestra PAZ

Es tan solo cuestión de dar y no tanto pedir.