Escucha
Cuando
te pido que me escuches
y
empiezas a darme consejos
no
has hecho lo que te pedía.
Cuando
te pido que me escuches
y
empiezas a decirme por qué no debería sentirme así
estás
pisoteando mis sentimientos.
Cuando
te pido que me escuches
y sientes
que tienes que hacer algo para resolver mi problema,
me
has fallado, por extraño que parezca.
Escucha,
todo lo que te pido es que me escuches;
no
que hagas o digas, sólo que escuches.
Cuando
haces algo por mí que puedo y debo hacer por mí mismo,
contribuyes a
mi miedo y a mi debilidad.
Pero
cuando aceptas, el simple hecho de
que
siento lo que siento, por irracional que sea,
entonces
puedo dejar de intentar convencerte
y
dedicarme a entender
qué
está detrás de ese sentimiento irracional;
y
cuando eso está claro, las respuestas son evidentes y no necesito consejo.
Los
sentimientos irracionales tienen sentido cuando entendemos lo que está detrás
de
ellos.
ASÍ
QUE POR FAVOR ESCUCHA Y SÓLO ÓYEME, Y
SI
QUIERES HABLAR, ESPERA UN MINUTO QUE TE LLEGUE EL TURNO
¡¡Y
TE ESCUCHARÉ!!
Mike
Boxhall