A un Maestro
¿Quién eres tú que a tu corta edad has alcanzado tales
cotas de sabiduria, y manifiestas sin embargo infinita humildad ?
¿Quién eres, que amenazas con romperte al embate del
primer viento, y en cambio resistes estoicamente los ataques de las fuerzas
materialistas y de la incomprensión ?,
tú que remueves en lo más íntimo de nuestros pétalos de amor, y que
haces que humedezca la mirada cuando pienso en ti y en tus enseñanzas.
Y que al recordarte en la distancia, me apareces inundado
de luz, y afloran sentimientos de ternura infinitos.
Tú, capaz de hermanar personas tan distintas entre sí y
desconocidas hasta entonces, y crear ese sentimiento de Unidad y de Amor único
entre todas ellas.
¿Quién eres pues, que eres capaz de que yo escriba estas
lineas con emoción, y de lograr que exprese por una vez mis sentimientos
libremente, yo que he sido educado en la más absoluta masculinidad y reprimido
mis sentimientos ?
Maestro de Amor, sin duda es una bendición haberte
conocido, y solo saber que estás ahí ya me ofrece consuelo. Sin dudarlo, tú
misión se me ofrece universal, y por ello yo te reconozco como Maestro, y doy
las gracias al Padre por haberte puesto en mi camino.
Con toda humildad y con todo mi amor, Francesc,
30-11-2003