Esencia Humana y equilibrio Social
Francesc Rioma
Se trata de mi primer libro, en el que intento concienciar al lector sobre nuestra esencia energética y de algunos aspectos sociales, a fin de que mediante la reflexión alcancemos ese estado que se conoce como autoconciencia.
En este mes, adjunto el primer capítulo del libro. Creo más explicativo adjuntar el libro por tramos, por lo que no creo oportuno extenderme más. Para pedidos o para aclaraciones, podeis mandar un e-mail solicitando información, en la opción "contactar" .
Capítulo I
El Hombre, algo más que sapiens.
Cada hombre es una creación única, pues no existen dos seres humanos iguales, ni siquiera los hermanos gemelos, de ahí la importancia de cada uno de nosotros. Aunque partimos de un troncal común, todos tenemos cualidades o atributos diferenciados que responden a nuestra esencia espiritual y al grado de evolución individual alcanzado.
Dentro de este aspecto espiritual del ser, existen lo que se llama “grupos de Almas” o Asrhamas en los que se comparten cualidades vitales y orientaciones (1). Estas características energéticas, llamadas espirituales, son las que marcan las tendencias, el desarrollo y el psiquismo que define nuestro comportamiento como personalidades.
En nuestra vida cotidiana, nos encontramos inmersos a diario en diferentes vivencias y quedamos sometidos a situaciones diversas.
(1) Se trata del principio rector interno de grandes agrupaciones de Almas que comparten cualidades energéticas y determinado dharma.
Todo ello acontece y se enmarca dentro de un “grupo familiar o social” que es el entorno adecuado para los aspectos que cada persona ha de superar o aprender en cada ciclo.
Ese es el medio ambiente escogido por el Alma para desarrollarse en su propio proceso de evolución y de forma análoga escoge en cada vida el cuerpo físico y las energías que van a determinar su psiquismo.
Las Almas que integran una unidad familiar, una región o un país, generalmente tienen distintas cualidades (2), pues es necesario que existan las condiciones de interacción adecuadas generadas por las diferencias entre sus miembros. Es lógico que sea así, pues la experiencia es el mecanismo que despierta la conciencia individual y una prueba sólida de que la vida y el crecimiento se dan en la diversidad.
Somos creados a imagen y semejanza, “como es arriba así es abajo”; en realidad un mero vehículo que permite expresarse al verdadero hombre, esa existencia más incluyente de naturaleza espiritual.
(2) proceden de distintos Asrhamas
Nuestro cuerpo físico es el instrumento para desarrollar la conciencia en este mundo, a través de la inmersión en la corriente de la vida y las distintas vivencias, que causan efectos diversos en función del estado evolutivo individual. Por un lado estamos sometidos a las fuerzas espirituales o evolutivas y por otro a nuestros propios mecanismos de deseo y aspiraciones, generalmente egoístas.
Estos dos aspectos son conocidos como la dualidad esencial que caracteriza la evolución humana y su distinta polaridad es la causa del sufrimiento y los conflictos que surgen si ambas partes no están equilibradas. Son también el verdadero motor de la evolución, pues es este “estado de incomodidad” lo que nos mueve e impulsa a buscar cambios y a mejorar.
Al principio nos enfocamos en buscar armonía y estabilidad en lo que nos circunda, pero llega un momento que nos damos cuenta de que el equilibrio debe llegar desde nuestro interior. Algunos maestros llaman al cuerpo físico y su mundo el “No Yo”, algo que solo sirve durante un determinado ciclo. Aquello verdaderamente perdurable en nosotros es la parte espiritual o verdadero Hombre, que tiene al Alma como representante durante los ciclos de vida.
Como una flor, somos efímeros en nuestra parte más aparente, pero también como una flor luego fructificamos en otra existencia más evolucionada. Cada vida incorpora el aprendizaje y enriquecimiento de la experiencia adquirida, proceso que realiza el Alma tras la muerte física.
Del paso por nuestras vidas solo quedan aquellas “comprensiones” que nos han movido a hacer determinadas cosas con inclusividad y amor, además de esas creaciones nuestras que contribuyen a enriquecer el medio ambiente planetario y sirven de semilla o de base para otros.
Las comprensiones responden a un crecimiento de la conciencia, característica que es incorporada al registro evolutivo y las creaciones quedan en el haber de la humanidad, como conciencia o saber colectivo. Esa es nuestra aportación a la Vida planetaria que crece y se enriquece de esta manera, una pequeña contribución por todo lo que hemos recibido.
Pero no entendáis que los aspectos creativos son algo exclusivo de una pequeña élite, nada hay comparable a tener hijos y educarlos con amor y adecuadamente; es este uno de los actos más.. creativos que pueda hacer un ser humano y que requiere grandes dosis de amor y sacrificio. Existen otros aspectos que suman: el maestro y el médico con su espíritu de servicio o el ama de casa que ofrece su soporte para el desarrollo y crecimiento familiar, también son un ejemplo de trabajo creativo y útil a la humanidad. Lamentablemente la actual escala social de valores no reconoce ni agradece adecuadamente gran parte de estas funciones.
Existe algo sobre lo cual creo que se ha escrito mucho y entendido poco, que es lo que se conoce como karma . A través de las experiencias a la que nos vemos sometidos, se ponen en evidencia nuestras partes oscuras, aquellas que no fluyen con la armonía adecuada y que por tanto no están de acuerdo con las leyes universales. Si estas limitaciones no se superan, quedarán registradas en el Alma para ser encaradas más adelante o incluso en otras vidas. Este sería de hecho nuestro karma individual.
Las experiencias pueden requerir que alguien que ha obrado de determinada manera en una vida, se vea en otra vida en el lado de los que padecieron esta experiencia, para que se alcance una comprensión profunda de esos valores y pueda liberar su karma, en.. el bien entendido de que no hay culpa ni castigo en ello, es una decisión de la propia Alma. Como todos somos una parte del Uno nos juzgamos a nosotros mismos desde nuestra esencia espiritual y así aprendemos para futuras experiencias.
De hecho, si alcanzáramos la comprensión o expansión de conciencia adecuadas, ni siquiera se requeriría pasar tan duras pruebas, el sufrimiento es absurdo y en mi sentir os puedo asegurar que no está contemplado en la razón del ser, sino que solo es una consecuencia de nuestra condición humana, donde el parcial y limitado punto de vista nos induce a acciones y actitudes equívocas.
El Universo es un proceso continuo de creación y de destrucción, regido por la ley del ritmo. En el crisol se trabaja y experimenta una y otra vez, hasta sublimar la esencia y extraer “el oro” es decir los contenidos aprendidos a través de las vivencias en el mundo físico, para finalmente integrarlas en el halo esencial o pensamiento divino creador.
No hay que caer en el error de creer que esto tiene lugar en un espacio lejano denominado “cielo”, en realidad todo tiene lugar en el mismo espacio, pues.. existen diferentes dimensiones que se interpenetran e interrelacionan. A manera de las capas de una cebolla se integran todo tipo de energías y de sustancias en diferentes niveles y lo que tiene lugar es parecido a la representación de un gran holograma multidimensional que está vivo y lleno de actividad. Hoy en día la física cuántica está empezando a establecer las relaciones y leyes que unen lo físico o aparente con lo sutil u oculto.
Claro está que nuestra percepción solo alcanza a aquellas sensaciones que son detectables con los sentidos, que en realidad son solo un reflejo de la percepción espiritual. Es así por una causa subjetiva y por ello nuestra percepción está velada y queda oculto el verdadero propósito de la evolución.
Si tuviésemos consciencia plena de los planos espirituales, no habría manera de que el hombre aprendiera por si mismo ni evolucionara, pues las cosas mundanas no nos afectarían. Al ir progresando durante la vida, vamos adquiriendo paulatinamente percepción de otros espacios, que es lo comúnmente se llama “ir descorriendo el velo”.
Estos puntos de vista trasladan la teoría de la evolución de Darwin a la parte causal energética del.. ser, pues los verdaderos cambios adaptativos y las mutaciones tienen primero lugar en el mundo interno, en el seno de las energías inteligentes que nos constituyen y que responden a las fuerzas de la Vida.
Si una condición se da persistentemente y en varios individuos, el “feed back” (3) registrado acabará modificando la trama arquetípica y a su vez comportará adaptaciones en la trama etérica. Con posterioridad estos cambios se reflejarán en los cuerpos físicos de las especies dentro del mundo de expresión, donde nuestros sentidos ya registran los cambios.
Por tanto, existen otras regiones o mundos mucho más ricos en contenidos y actividad. Es un hecho que la luz solar tiene frecuencias que no son captadas por nuestra vista, todo depende de la “profundidad de campo del observador”. Pensemos que muchos de los avances científicos de hoy hubiesen sido interpretados en la edad media como obra de los dioses o milagrosos.
(3) feed-back: del inglés, retroalimentación, en este caso emanación de lo más denso o vivencial como respuesta a las interacciones con el entorno y que internamente es registrado en forma energética.
Es muy condicionante limitar nuestro campo existencial a lo que perciben nuestros sentidos, se nos ha dotado de imaginación creadora y capacidad de discriminar, cualidad que nos distingue de otros reinos. Todo el mundo ha vivido o tiene alguna constancia de sucesos extraordinarios como pueden ser las llamadas premoniciones, intuiciones, percepciones a través de sueños u otros fenómenos paranormales.
A medida que los descubrimientos científicos avanzan y son integrados en la sociedad, se va ampliando el campo de lo conocido. De hecho, cuanto más se sabe, más se intuye como posible y el horizonte se expande, de ello trata la frase de aquel sabio que dijo “ solo sé que no sé nada ”.
Únicamente en las épocas más enquistadas del pensamiento humano, fomentado el oscurantismo por las religiones en su afán de dogmatizar y encasillar el mundo de Dios, fue cuando se pensó que todo estaba ya inventado. Ha llovido mucho desde entonces y yo me pregunto y os invito a reflexionar ¿como puede caber lo que es infinito en unos cuantos volúmenes de libros por más sagrados que estos sean? ¿no es extremadamente pobre y limitado dar una interpretación de Dios basada en el hombre como referencia?
Pero el hecho es que estamos aquí y más tarde o más temprano llega un momento que surge una pregunta vital; la de dar una razón a nuestra existencia. Si la creación es infinita (4) y existe Dios, ¿con qué objeto se establece toda esta creación que nos conduce a un sin fin de situaciones de experiencia y confrontación que a menudo derivan en sufrimiento?
No creo que estemos aquí por altruismo; si la causa es infinita, somos un aspecto insignificante para que el Uno se fije en nosotros individualmente. Es como si quisiéramos fijar nuestra atención en una célula del hígado para ver que problemas tiene y tratar de ayudarla, ¿verdad que es absurdo y ni siquiera está a nuestro alcance?
Lo único que podremos hacer es tratar de mejorar las condiciones del hígado en su conjunto y confiar que la inteligencia depositada en este órgano, al normalizarse haga el resto. Este es un punto de vista que encuentro más coherente y la coherencia es un aspecto que nunca debemos descuidar.
(4) no es ninguna falacia, pues desde nuestro punto de observación el universo es infinito.
Somos hijos de la evolución del espíritu, consecuencia de la inevitabilidad de la creación.
Está todo enmarcado en un proceso global de distintos aspectos, matices, derivaciones, interacciones, vínculos y exteriorizaciones que obedecen a leyes y órdenes establecidas, del que los científicos logran sacar solo algunas migajas con las relaciones matemáticas que se deducen al interpretar nuestro mundo fenoménico.
Dentro de esta globalidad y a través de sus cualidades diferenciadas se crearon los Reinos mineral, vegetal y animal y después la Raza Humana , pero de igual manera ¿que impide que en otros planos más internos o sutiles se creen otras evoluciones o criaturas de las cuales no tenemos idea ni de su magnitud ni de sus funciones en el contexto global?
La regla siempre es la misma, una esencia espiritual que evoluciona a través de un sustrato de sustancia, que puede ser física o no física (en este último caso daría pié a la evolución dévica o angélica)).
Hay algo que tengo muy claro: todo está relacionado entre sí , ¿o es que creemos que somos el.. centro de la Creación y que todo gira alrededor nuestro? Si este último fuese el caso, tendríamos explicaciones para todo y ya no sería necesario que nos formulásemos ninguna pregunta, lo cual creo que está lejos de nuestra realidad.
De alguna manera, a este punto es donde nos llevan algunas Religiones de corte mundial a través de los dogmas de fe. Si aceptamos estas creencias sin más, nuestro potente equipo mental queda limitado en su desarrollo, debido a que estos planteos solo tienen cabida desde la fe ciega.
En otras épocas lo que privaba era el desarrollo místico a través de la fe, pero hoy la raza aria tiene como principal potencial el mecanismo de evolución a través del aspecto mental, operando primero desde la individualidad y después desde la inclusividad.
Tenemos ahí una diferencia que refleja el retraso evolutivo que existe en la humanidad y que explica algunos desequilibrios y la conflictividad que hay entre pueblos y naciones. En aquellos países donde la Religión dogmática detenta el poder, suele existir un estancamiento cultural e intelectual, de ello tenemos varios ejemplos claros en la actualidad.
Con esto no quiero descalificar el enfoque religioso sino simplemente expresar que el medio ambiente energético actual permite que se expresen con mayor facilidad los desarrollos mentales que los de carácter místico y que centrarse en este último sería como ir a contracorriente.
Pero aún queda el motivo del porqué . ¿Por qué el Padre que lo es TODO, deviene en manifestación? No lo sabemos, no lo sabe nadie, ni siquiera aquellas personas especialmente intuitivas o canales capaces de registrar e interpretar parte del mundo subjetivo.
Alguna razón es apuntada en “Conversaciones con Dios” de Neale Donald Walsch. El Uno se manifiesta simplemente porque “ Es ”, es decir quizás ni siquiera se manifiesta, es que “ Es ” y lo demás “ Es la consecuencia de su propia Existencia ”.
Pensemos en un lago, en el que no hay olas ni peces, ni viento, no pasa nada, es “perfecto” en sí, pero no registra nada, no hay conciencia, es como si estuviera muerto. Sin embargo, si en un momento el aire forma alguna ola, se crea una acción, el agua se siente a sí misma y también al aire, hay un flujo y un reflujo, hay ritmo, hay vida, las ondas al rozar la orilla..
detectan el contacto y las láminas de agua se registran en el movimiento, ¿no es esto evocador del movimiento que rige todos los ciclos de a vida?
El primer Padre, “la causa sin causa”, existía latente en la oscuridad (5), al mismo tiempo era Todo y no era Nada pues Nada manifestado había . Algunas religiones citan “de la Nada creó el Mundo”, pero esta es una frase que se presta a equívocos y no ha sido aclarada, posiblemente por el interés de instaurar la idea de un Dios omnipotente, del que sus representantes en la Tierra tendrían su fracción de poder delegada.
La interpretación religiosa da pié a una visión limitada, pues como se ha dicho la Nada es en realidad Todo en un estado latente de potencial. En física, se ha logrado crear a través de la luz una partícula de materia y otra de antimateria, con la propia energía lumínica ¿No es esto en sí una creación real? En “la nada” subyace el medio que sustenta la creación, llámese éter o de cualquier otra manera, pues los nombres, aunque necesarios para nuestro mecanismo mental, son limitadores.
(5) cita del Rig Veda.
El vacío del espacio en realidad no es tal vacío y está teoría ya fue apuntada en el siglo XIX por el eminente científico H.Lorentz. Aunque fue finalmente rechazada, de alguna manera hoy se está volviendo a considerar, solo cabe analizar de que medio se vale la luz para propagarse, tratándose como se trata de algo de naturaleza ondulatoria (6). Obviamente las ondas se propagan a través de un medio y en ello no hay transferencia de materia, solo de energía. La propia onda puede ser portadora de información que puede expresar una voluntad o propósito y de las personas capaces de registrarlo se dice que son canales.
Los científicos, tras evaluar y comparar los parámetros cósmicos, han descubierto que el universo debe contener mucha más masa de la imaginada y han postulado la existencia de algo más, que lo llaman “materia oscura”, de la que no se sabe nada. También han deducido la existencia de una energía oscura.
(6) Aunque se dice que ostenta la propiedad de la dualidad, o sea de cuantificarse también como partícula. Según sea el medio de observación empleado se capta una partícula o una onda. He aquí una muestra de la soberbia humana; “la luz es”, somos nosotros los que registramos solo aspectos de este elemento.
Esta materia y energía oscuras constituyen la mayor parte de la masa del cosmos, lo que contrasta con las estimaciones iniciales realizadas por observación directa, que postulaban una masa del Universo que ahora sabemos que abarca a menos del 5% del total. Solo conocemos algunas cosas de una pequeña parte de la realidad, en proporción abarcamos menos globalmente que una célula en su medio o lo que es lo mismo, no sabemos casi nada y aún así nos creemos la referencia de la Creación !
La característica de “ Ser ” de la deidad es lo que cíclicamente desencadenaría todo el proceso a través de su pulso o hálito divino. En un estado de equilibrio total inicial, no hay mundos exteriorizados, porque “ Eso que Es y Será por siempre ”, estaría en un período latencial, como de sueño eterno (7). Esto evidencia la existencia de una Vida fundamental o primera, capaz de desarrollar su Voluntad de Ser, que dió origen a toda creación y al proceso evolutivo. Nuestra conciencia individual nace como consecuencia de la facultad de registrar, en la interacción que se genera entre las partes.
(7) en una eternidad no entendida en el tiempo ni en el espacio, pues estos conceptos implican existencia de algo manifestado.
Es por ello que si no hay diferenciación no hay registro posible y no se desarrolla la consciencia. Se podría decir que el discernimiento nos lleva a ser entidades auto-conscientes o verdaderos humanos.
Si por definición solo existe el Ente Esencial como única realidad, resulta que nosotros somos una gota en el infinito océano de su existencia, que existimos en “El” y somos “El”; aunque nuestras limitaciones para interpretar al Todo son evidentes .
Como en el océano, las gotas conservan todos sus atributos en pequeña escala y por ello, a los hombres se les ha dado la capacidad de crear, junto con la conciencia. La Esencialidad Primera fluye por todo el universo y en el átomo más pequeño existe inteligencia, pues en última instancia está formado de energía y sustancia de Élla.
Existe en todo un ritmo, una secuencia y unas direcciones o líneas de fuerza, que corresponden a la energía y voluntad de cada ser que se expresa a si mismo a través de una forma; todo en la naturaleza es cíclico y pulsante . A través de la interacción y de la fuerza impulsada por el hálito esencial se ha construido el edificio del universo.
Hay que considerar también la multiplicidad de tipos de energía, que se manifiestan como electricidad y magnetismo. Esas fuerzas, han sido capaces de condensar la sustancia energética creando primero los átomos, luego estos átomos se han juntado en moléculas para formar posteriormente los órganos y cuerpos complejos, siguiendo el impulso establecido por la energía primordial, entendida como creación continua o vida que va creando vida (8).
Pero hay que fijarse en la maravilla del proceso que dio lugar al primer organismo viviente; no debió ser este un suceso aislado, pues como se ha dicho la causa impulsora es un proceso evolutivo de la energía . En un medio que les fuera favorable, las energías alteraron una estructura inorgánica y la fueron mutando hasta que pudo anclar en ella una vida inteligente, dotándola de las cualidades necesarias para adquirir con el tiempo sensibilidad y capacidad de adaptarse. En una analogía superior tenemos al propio hombre, que a su tiempo encarnó en un cuerpo animal.
(8) Las primeras moléculas se supone que fueron creadas por descargas eléctricas atmosféricas, generadas por la electrificación de las nubes y de la propia tierra.
Nosotros aparecemos en escena cuando el arquetipo humano, que es una forma energética que presenta siete aspectos (9) o cualidades es capaz de vincularse a un vehículo animal suficientemente desarrollado. El punto de anclaje de la Vida se hace a través de los chacras más importantes de la trama, los centros básico, cardíaco y coronario.
El centro básico que soporta la estructura física, está conectado con las energías del centro planetario y mediante lo que se conoce como kundalini con la parte espiritual que cualificó su vida. Ambas conexiones forman una cruz simbólica. Quiero aclarar que cuando hablo de conexión, me estoy refiriendo a un vínculo o hilo de intercambio de información y de energía.
Imaginemos la dificultad, el septenario humano tuvo que vincularse a un vehículo en principio no preparado, pues la trama animal solo dispone de 5 chacras en sus representantes mas desarrollados. Es fácil deducir que esta circunstancia tuvo como consecuencia una serie de especies malogradas que se extinguieron.
(9) Nuestro vehículo es séptuple y se le suele llamar septenario.
Las energías incidentes crearon problemas en los cuerpos disponibles por su distinta vibración y potencia, análogamente a como enferma el cuerpo físico si existen bloqueos energéticos o no se canalizan bien las energías que nos influencian. Los centros del septenario que no se correspondían con los del animal, tuvieron que encajarse en la trama, reorganizándola hasta lograr un vehículo adecuado para la evolución humana, por ello se puede decir que aunque procede de un reino inferior, ha sido modelado por la “mano de Dios”.
Hay aquí una referencia clara al simbolismo del Antiguo Testamento y que otra vez pone de manifiesto que “como es arriba es abajo”. La misma voluntad de ser que hemos asignado a la causa sin causa, es la que impulsa al espíritu a encarnarse en la materia para desarrollar sus cualidades. Existe una atracción o magnetismo mutuo entre los aspectos Padre o foco emisor y Madre o foco receptor, lo que da origen a la dualidad que nos caracteriza y nos convierte en seres complejos.
La ciencia no explica el paso de la molécula orgánica a la célula viva, para ello le falta un eslabón, no alcanzable desde la mente analítica .
El hecho de que un mineral o molécula inorgánica pueda pasar a algo que consideramos como vivo, puede parecer en principio algo milagroso o fruto de una acción directa divina, pero esto es algo que soy reticente a aceptar por las razones explicadas con anterioridad. Personalmente creo más verosímil la hipótesis de la inevitabilidad del proceso dentro de la globalidad.
Observado desde nuestra perspectiva común, los atributos que mayormente caracterizan a algo vivo los podríamos establecer en:
1 Capacidad de absorber materia del medio para desarrollarse a partir de ella, eliminando la parte que no le es necesaria mediante un proceso selectivo.
2 Metabolismo de la energía disponible para desarrollar actividad.
3 Ser capaz de reproducirse o replicarse a si mismo mediante proceso sexual o autónomamente.
4 Capacidad de adaptarse dentro de cierto rango a las circunstancias del medio ambiente.
Estas características muestran que lo que está evolucionando es algo distinto a la estructura física, o sea, algo más interno. Pero en el proceso la sustancia base resulta también transmutada, lo que queda reflejado en la frase “ La Virgen Maria se sentará en el Trono a la derecha del Hijo” (10).
Pero sí que en realidad hay en ello un proceso divino, pero no de intervención directa. Cuando el mineral o molécula tienen ya una determinada capacidad de registro e inteligencia embrionaria y a medida que se van haciendo complejos los sistemas (11), tiene lugar un salto evolutivo y una vida pasa a vincularse a la forma material disponible para poder expresar ciertas cualidades o atributos. El proceso es favorecido por el hecho de encontrar las condiciones adecuadas para desarrollarse.
En una piedra ya se da un cierto nivel de organización y un lento proceso de evolución, pero para ella rige otro “tempo”. Existen en el reino mineral muchas opciones y su expresión superior quizás sea la de convertirse en una gema o en una piedra preciosa.
(10) Véase “Psicología Esotérica de Alice A.Bailey, citando a la Biblia.
(11) La inteligencia es universal y algo que caracteriza a la sustancia.
En función del vehículo disponible se expresa determinada cualidad de la Vida Una , hasta que la evolución vuelve a llevar al punto en que es posible un nuevo salto evolutivo.
Todo ello es en síntesis un proceso creativo; cuando se forma una piedra el sistema tiene menos entropía o grado de desorden que cuando estaban sus componentes sueltos. Si pudiésemos, veríamos que esa piedra tiene una trama etnergética que la envuelve y un centro o foco de calor, símil del centro básico en el ser humano. También presenta propiedades magnético-eléctricas propias y por ello ejerce influencia en el medio ambiente energético.
La evolución trata de transmutar entropía o desorden en algo organizado a través de lo que se pueda expresar la vida.
Considerando criterios evolutivos, cada reino se basa y nutre del anterior y sirve al que le sigue. De esta manera, el reino humano sería la evolución siguiente a la evolución animal y como 4º centro planetario somos de hecho un reino intermedio entre lo espiritual y lo material.
Pero estos reinos no son cosas aisladas entre sí, pues hay un gran principio o vida que rige la evolución global. Estas grandes vidas están a su vez vinculadas y forman parte del cuerpo de lo que podríamos llamar la Vida planetaria, de manera análoga a como el bazo es parte del cuerpo físico del hombre.
En cierta manera, el reino humano corresponde en el planeta al cerebro en nuestro cuerpo físico. Es por ello que somos responsables de lograr una armonía y salud entre los distintos componentes, que en este caso serían los Reinos inferiores, para elevar a la Vida planetaria a su particular “reino de los cielos”. Esta es la verdadera ascensión y el reto es de toda la humanidad.
Nuestra vinculación hacia el planeta pone de manifiesto la función de mediadores como 4º reino humano: es claro que la conciencia planetaria debe ser desarrollada a través de nuestra evolución, pues pese a disponer de inteligencia el reino animal no es capaz de desarrollar este aspecto. El trabajo corresponde a la “humanidad en bloque”, sirve de poco al planeta que alguien esté iluminado o sea sabio individualmente si no se es capaz de trasmitir esta condición al resto de hermanos que forman parte de la misma evolución.
El problema de fondo que existe en el mundo es que como humanidad estamos aún en fase de autoafirmación como individualidades, lo que implica el paso por la separatividad y el egoísmo. En el próximo escalón, durante la era de Acuario se deberá desarrollar la inclusividad y la conciencia grupal desde la individualidad, lo que posibilitará otros desarrollos.
La maravilla de la creación es la expresión del movimiento cíclico y de la inteligencia, que conducen a saltos cualitativos en la evolución. En la etapa actual debemos desarrollar la comprensión del Todo como un proceso global de la consciencia. Para este nuevo entendimiento es necesaria la activación de otros mecanismos de registro individuales, que han venido llamándose sexto sentido, conciencia superior o intuición.
Y cuando demos el siguiente paso en consciencia, nos acercaremos un poco más a Dios, porque somos dioses en potencia, creadores natos, actuando hoy desde nuestras limitaciones. Tal y como se refiere en la película “What the bleep do we know” ahora toca un cambio de paradigma mental, para dejar de creer estamos predestinados por un entorno que nos viene impuesto por causas externas (12).
Tratamos de adaptarnos y de sobrevivir desde nuestro psiquismo, pero hemos de pasar a la comprensión, a la certeza diría yo, de que nosotros creamos nuestra realidad a cada instante, que distintas realidades son posibles y que desde nuestro interior y a través de nuestros mecanismos mentales, definimos a cada instante nuestro futuro inmediato. Cuando integremos esto, comprenderemos por qué si no nos creemos merecedores de ser amados, nos será muy difícil encontrar un compañero en el amor, o si no nos consideramos merecedores de tener dinero o bienes, difícilmente vamos a tener una posición desahogada. Entonces pasaremos de estar a merced del viento y la lluvia a ser capaces de escoger “el clima donde vamos a desarrollar nuestra vida”.
En resumen, en esta era de Acuario, es necesario controlar el vehículo mental para alcanzar otros potenciales y la plenitud se logrará cuando se alcance este desarrollo juntamente con las energías del corazón a través de la intuición, en una situación de equilibrio dinámico.
De esto trata el capítulo siguiente.
(12) De la película ¿Y tú que sabes?