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COMO NÚMERO DE LA VIA DEL DESTINO.

Su deseo de paz le empuja a adoptar el papel de mediador. Su destino tal vez le conduzca a actuar como embajador de buena voluntad entre diferentes naciones, con que beneficiará a todo el género humano. Utilice su tacto innato y su diplomacia para resolver las situaciones difíciles. Una misión de mediador supone un don mágico para crear un mundo mejor posee asimismo un agudo sentido de los opuestos, lo que le permite desarrollar sus talentos por el camino de la creación. Estimulando esa concien­cia, no sólo llevará al máximo su potencial artístico, sino que alentará sus cualidades como mediador y como provechoso camarada. Se convertirá en parte integrante de la organización o del grupo a que se afilie.