9 COMO NÚMERO DE LA VIA DEL DESTINO. La perfección es su meta, pero raras veces la conseguirá en este plano de existencia. Le corresponde una misión caritativa. Quizá tropiece con muchas pruebas y contrariedades, pero la lección del perdón atenuará esas situaciones. Su yo, más desarrollado, más probado, es apto para soportadas, de modo que sabrá conservar el equilibrio. Se esfuerza por vivir el ideal que se ha forjado en la vida y espera inspirar a los demás en el mismo sentido. Desea mejorar el mundo mediante la filosofía y la filantropía y se impacienta cuando se retrasan los resultados. Le hace falta comprender que la evolución sólo se cumple en largos ciclos de tiempo. Durante su vida conocerá a mucha gente famosa, que se sentirá impresionada por la amplitud de su pensamiento. Ha de aprender a no apegarse a las viejas asociaciones. Cuando haya cumplido su papel con una persona, debe pasar a otra. No puede limitarse a un pequeño círculo de amigos. Su comprensiva filosofía ha de alcanzar e iluminar la vida de muchos individuos.
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