El Tao
Sabio es el que conoce a los demás,
iluminado es el que se conoce a si mismo.
Fuerte es el que vence a los otros,
poderoso el que se vence a si mismo.
Rico es el que conoce la alegría,
hombre de voluntad, el que se mantiene en su camino.
Se humilde y permaneceras íntegro,
Inclínate, y permaneceras recto.
Vacíate, y permaneceras lleno.
Gástate, y permaneceras nuevo.
El sabio no se exhibe y por eso brilla.
No quiere destacar y por eso destaca.
No se aprecia, y por eso es apreciado.
y porque no compite,
nadie en el mundo puede competir con el.