Las Bienaventuranzas
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La tradición escrita ha sufrido ha menudo mutilaciones
y modificaciones, en algunos casos hechas para facilitar su entendimiento a
la gente más modesta, y en otros para establecer una coherencia con las doctrinas
oficiales, y así evitar contradicciones. El resultado es que se ha alterado
el verdadero contenido espiritual, y eso sin tener en cuenta que al no
recitarlo en su idioma original, en este caso el arameo, se pierde el ritmo
y vibración de la oración, que a menudo constituía un poderoso mantram. He recogido aquí, las Bienaventuranzas publicadas en el
Libro “El Evangelio de las Gaviotas Blancas”, por su belleza, y por el hecho
que esta versión es con la que más sintonizo. Esta oración, es más esotérica
de lo que parece a simple vista, y estaba destinada a dar un importante
estímulo espíritual y de Amor. Sin embargo hay que advertir, que la percepción que uno
tenga de un texto u otro, depende de su componente personal, y por ello
recomiendo que se haga caso de aquella versión que le motive o llene más. Es una
opinión. Francesc. |
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¡ Bienaventurados sean aquellos que
como inocentes niños despiertan al afán de querer crecer en su perfección,
uniendóse al Gran Religare-Yoga Universal de la Santa Purificación ! ¡ Bienaventurados los mansos bravos,
porque su noble coraje les abrirá las puertas de los cielos! ¡ Bienaventurados los que por propio
convencimiento llevan una vida sencilla, porque acopiando menos carga, las
alas de sus espíritus volarán más veloces y distantes ! ¡ Bienaventurados los pecadores
arrepentidos, los cuales de nuevo retoman la lucha para ascender a la Luz del
Espíritu Santo, porque ellos serán desmesuradamente recompensados ! ¡ Bienaventuradas todas las gaviotas blancas,
porque ellas son la esperanza de esta Tierra ! ¡ Bienaventurados todos los
purificados/as por venir, porque ellos como radiantes Soles alumbrarán a los
hombres, conduciéndoles sin equívoco a la auténtica ruta de la liberación ! ¡ Bienaventurados todos los enfermos
con hambre de luz, porque ellos serán sanados ! ¡ Bienaventurada sea toda la
humanidad, porque mi Padre Celestial, sin ninguna distinción ama a todos los
hombres infinitamente y anhela su buenaventura en un auténtico crecimiento
social de respeto, amor y justicia ! |