Antigua Oración de los
Aborígenes Australianos
Esta bella oración muestra una sabiduría sorprendente y una
enorme fuerza:
Sagrada Unidad de lo Eterno
tú que nos cantas en silencio,
tú que nos enseñas a través de nuestros
semejantes
guía mis pasos con firmeza y sabiduria.
Que pueda ver las lecciones en mi camino,
que sepa honrar el propósito de todas las
cosas.
Ayúdame a tocar con respeto,
háblame siempre desde la parte recóndita de mis
ojos.
Ayúdame a observar, no a juzgar.
Que no cause daño alguno,
y pueda dejar tras mi visita
un legado de música y belleza.
Cuando regrese a la Eternidad,
que el círculo pueda cerrarse
y que se abra la espiral.
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