ORACIONES
La oración constituye un medio ancestral de elevar nuestro pensamiento hacia el Padre. El verdadero mecanismo es el de un mantram que invoca a las energías divinas. Constituye la herencia de la energía devocional de Piscis, que ha activado el sentido de la trascendencia en la humanidad.
Sabido es que el pensamiento dirige a la energía, y por ello, si se dan las circunstancias y la invocación es debidamente realizada, es posible que se alcance lo solicitado, siempre que el móvil sea correcto y oportuno para nuestra evolución.
Nada está vetado a un verdadero Hijo de Dios.