A alguien próximo.

 

Me dijiste que el Alma no existe,

y una profunda tristeza me inundó

pues contemplé en tus ojos una estremecedora oscuridad.

 

Inmediatamente pensé en la situación

de tantas vidas que como tú

solo existen perdidas en la ilusión,

confundidas por las luces artificiales

y atrapadas en los entresijos del mundo.

 

Como crees que podrias apreciar la belleza de las flores,

emocionarte con la música más bonita o ante ese paisaje sereno,

y admirar esa hermosa pintura?

 

Como podrias amar con ese sentimiento sublime

y sentir el sutil y embriagante encanto de la Luna llena?

de donde crees tú que salen estos sentimientos?

 

Esa belleza que eres capaz de expresar y sentir,

es solo una ínfima expresión de lo que brota de tu Alma.

Imagínate como podria ser tu vida,

cuando por el propio despertar de tu conciencia,

por el proceso de separar los velos que nos ocultan lo verdadero,

el Alma pueda ¡por fin! enfocarse en lo real, en la causa,

en lugar de lo que es solo aparente.

 

No caben las palabras ante la contemplación

de la verdadera belleza, pues comprendes que

lo que nos rodea es temporal, y que nosotros somos

una pequeña porción de lo Infinito expresado en este mundo.

 

Al sentir esta Unicidad, el Alma te desborda

con un sentimiento indescriptible, y empiezas a comprender

el verdadero sentido de la existencia.

 

Por esto me entristecistes, pues comprendí

que en esta situación, nos queda un largo camino

de sufrimiento y superación, derivado de

poner la atención y la energia en cosas efímeras.

 

Y quiero decirte compañera, que por tu proximidad a mí,

sentí acrecentar aún más mi tristeza,

al entender que no podia ayudarte en este tu proceso.

¡Dios mio! cuanto tiempo tiene que pasar?

y cuanto tenemos que sufrir

para que todos nos reconozcamos en esta tu obra,

y elevemos nuestra conciencia hasta el hogar.

 

Con tristeza y esperanza, Francesc, 13-07-2004