A un Maestro
¿Quién eres tú que a tu corta edad has alcanzado tales cotas de sabiduria,
y manifiestas sin embargo infinita humildad ?
¿Quién eres tú, que amenazas con romperte al embate del
primer viento, y en cambio resistes estoicamente los ataques de las fuerzas
materialistas y de la incomprensión ?. Tú, que eres capaz de remover en lo más íntimo de nuestros
pétalos de amor, y también de humedecerme la mirada cuando pienso en ti y en
tus enseñanzas.
Y que al recordarte en la distancia, me apareces inundado
de luz, y afloran sentimientos de ternura infinitos.
Tú, capaz de hermanar personas tan distintas entre sí y
desconocidas hasta entonces, y crear ese sentimiento de Unidad y de Amor único
entre todas ellas.
¿Quién eres, que
eres capaz de que yo escriba estas lineas con emoción, y de lograr que exprese
por una vez mis sentimientos libremente, yo que he sido educado en la más
absoluta masculinidad y reprimido mis sentimientos ?
Maestro de Amor, sin duda es una bendición haberte
conocido, y solo saber que estás ahí ya me ofrece consuelo. Sin dudarlo, tú
misión se me ofrece universal, y por ello yo te reconozco como Maestro, y doy
las gracias al Padre por haberte puesto en mi camino.
Con toda humildad y amor, Francesc.