Compañeros.

 

Hoy he soñado con una relación verdadera,

desde nuestro propio ser, sin renunciar a nada ni esperar nada,

desde la presencia, ese saber que estás ahí,

que nos llena y completa aún en períodos de ausencia.

 

Saber que formas parte de mi vida, y yo de la tuya,

que todo transcurre sin tropiezos caminando cada uno su propio camino,

sin limitaciones, con plena comprensión, llenos de mutua ternura.

 

Porque, solo si nada esperas, si das y te entregas

en la confianza que otorga ese nexo tan especial que raramente se da,

puedes vivir en plenitud, compartiendo.

 

Y gozar en común de esa existencia de por sí maravillosa,

que solo nuestra torpeza empaña, y solo nuestro egoísmo limita,

pues todo nos ha sido dado.

 

En copa de plata se nos brinda,

la posibilidad de compartir un sentimiento de plenitud

que es fiel reflejo de lo que, en un plano superior

nuestras Almas comparten, donde todo es armonía por la consciencia

que otorga el conocimiento de la verdadera fuente. 

 

Compañeros, que palabra tan hermosa,

significa todo, mucho más que hermanos o amantes,

significa que aceptas al otro como realmente es,

que le comprendes y le apoyas incondicionalmente sin limitarle,

significa amor aunque los puntos de vista sean dispares,

en la percepción de que cada ser es un mundo.

 

Significa saber escuchar,

y dar tu opinión solo cuando te la piden….

El desarrollo de esta condición, no lo dudes, es un atributo divino.

 

Y desde esta percepción, de que tú tienes tu camino y yo el mio,

¿que impide una relación nueva?,

compañeros es la palabra, solo es que este punto de encuentro,

debe ser basado en el hecho de sentirnos libres, sin apegos,

hasta que lleguemos al final del camino.

 

Solo así es posible una relación plena,

pues otra vía llevaría a más de lo mismo cuando

surjan la duda, los miedos o las expectativas,

y no se pueda decidir desde nuestro sentido de libertad,

desde el sentimiento de que nuestra vida es solo nuestra.

 

Ir en contra de la evolución mutua, obstaculiza el camino

y causa múltiples problemas, pues nada puede evitar el propósito

que está por encima de las individualidades.

Debemos darnos prisa en establecer correctas relaciones,

para mostrarlas como estandarte, la humanidad lo necesita,

demostrando así que es posible otra forma de vida más armónica

compatible con la esencia del ser individual.

 

Con ternura, Francesc.